En sus principios la Baja Mesopotamia consiguió desarrollar las diversas técnicas de irrigación entrando al periodo neolítico, y posteriormente aplicó la construcción en ladrillos. A los habitantes de los territorios del sur, se les conoció como sumerios, y su gran importancia radica en ser reconocidos como los fundadores de la primera ciudad del mundo: Sumer (4000 a.c)
Una vez que en la Alta Mesopotamia se comenzó a aplicar la agricultura y construir los primeros asentamientos sedentarios años después de la fundación de Sumer y otros poblados al sur, sobrevino un suceso que generó un gran avance en Mesopotamia: La invención de la escritura. Tras este acontecimiento se comenzó a establecer de manera concreta la civilización donde se fundan múltiples ciudades a los largo del territorio; en el norte surge Assur fundada por los asirios mientras que en la baja Mesopotamia aparecen Akkad y Babilonia fundadas por los acadios y babilonios respectivamente.

Plano de la ciudad de Babilonia (2000 a.c)
La gran cantidad de centros urbanos provocó la fragmentación de Mesopotamia en ciudades-estado independientes entrando en un periodo bélico de constantes enfrentamientos e invasiones con el propósito de conquistar la mayor cantidad de territorio y aumentar el poder del imperio. Dentro de este periodo bélico, Babilonia se caracterizó por imponerse por sobre las otras ciudades-estado con una hegemonía económica y militar que se extendió hasta la conquista Persa y posterior dominio de Alejandro Magno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario